¿Por qué el calor?

El salón calentado ayuda a mejorar la flexibilidad, evitar lesiones, mejorar la digestión y facilitar la sudoración.  

Sudar es uno de los mecanismos más importantes de curación natural que permite que el cuerpo se libre de toxinas, desechos metabólicos y exceso de fluidos.  La piel constituye el mayor órgano de desintoxicación del cuerpo humano.  ¡Cuanto más sudas, más toxinas liberas!

La combinación del movimiento y la respiración origina lo que se llama el “calor curativo”, que derrite la tensión, las energías bloqueadas y las resistencias.  Cuando se pone en funcionamiento el calor interno y externo, todo lo que no tiene un lugar queda consumido.

Ajustamos la temperatura del salón de acuerdo al tipo de clase.  La temperatura varia entre 24°C y 35°C.